Un sermón de no niega el dolor. Un mal sermón de consuelo dice: "No llores, está en el cielo". Un buen sermón dice: "Llorad con los que lloran" (Romanos 12:15). La fortaleza cristiana no es estoicismo; es confianza en que Dios está haciendo algo nuevo en medio de las cenizas .
Este sermón es ideal si el difunto era una persona de fe. Habla de cómo la vida terrenal es una peregrinación. La fortaleza no viene de negar el dolor, sino de saber que nuestro ser querido ya descansa en una "morada eterna". Se lee con frecuencia el pasaje de la Sabiduría (3,1-9) para calmar la angustia de los que piensan que la muerte es el final. Un sermón de no niega el dolor
Reflexionando sobre las palabras de Jesús en Juan 11:25: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá". 📄 Recursos en PDF y Guías de Lectura La fortaleza cristiana no es estoicismo; es confianza